Muchos hombres a pesar de estar orgullosos y felices con la situación de la paternidad se preguntan como esta nueva etapa afectará su vida. Se debe ser realista y reconocer que una nueva personita en la casa traerá por algunos años una disminución en las posibilidades de movimientos y las decisiones importantes deberán también adaptarse a las necesidades de un niño en la casa. A continuación te damos algunos consejos para disfrutar y aceptar esta nueva etapa.
El primer paso hacia la paternidad es aceptar que es un tiempo de cambios, en el cual pueden aparecer conflictos e intensas emociones que enfrentar, pero es fundamental comprender que es uno de los escalones más importantes en la vida de una persona.
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Comparte los sentimientos con tu pareja
Compartir abiertamente tus sentimientos y pensamientos con tu pareja. Te dará el coraje necesario y verás que entre ustedes, se creará una nueva y estrecha relación que los unirá aún más.
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Participa en el embarazo, en el parto y en el cuidado de tu hijo
Alrededor del mundo el hombre difiere mucho en cuanto a su compromiso y participación en el embarazo, parto y en los cuidados de la infancia, pero en los últimos años el rol paterno se ha flexibilizado mucho. La antigua postura de observadores ha ido cambiando, y hay muchos padres que intervienen activamente en los cuidados prenatales, en estar presentes en el momento del parto, aportando asà un gran soporte emocional, e inclusive muchos padres llegan a quitarle horas a sus trabajos para poder cooperar en las tareas cotidianas de la casa.
Ser padre estimula cambios en tu estilo de vida, dándote la oportunidad de revaluar tus elecciones y posibilidades y cuestionarte sobre los valores básicos y esenciales en tu vida futura. A las implicancias financieras de la nueva situación a veces se le damenos importancia de la que realmente tienen. Sin duda alguna traerá acarreados nuevos gastos y deberás pensar en aumentar tus ingresos, ya que muchas veces también será necesario pensar en una vivienda un poco más grande. En algunos casos estas exigencias provocan un aumento en las horas de trabajo del hombre y descuidan el soporte emocional que toda embarazada necesita. Además esta sobreexigencia puede provocar sentimientos de tensión, ansiedad y a veces depresión. Es importante entonces ver todas las cosas con perspectivas reales para no llegar a situaciones lÃmites.